Valle de Uco

Rodrigo Moran en busca de su sueño, tener un perro guía

El cantante es oriundo de Tunuyán y se encontró con un grupo de amigos comprometidos en colaborar con su sueño. Organizan un desfile para comprar su perro “Lazarillo” que cuesta 10 mil dólares.

Rodrigo Moran tiene 25 años y estudia Música, se encuentra cursando el tercer año de esta carrera, aunque es no vidente de nacimiento, tiene objetivos muy visibles y uno de ellos es poder terminar su carrera y desea tener un perro guía.

Es por eso que un grupo de amigos que está ayudando a Rodrigo y decidió organizar un desfile de modas en busca de su sueño, sueño que significa juntar la gran suma de 10 mil dólares.

EL DESFILE

Se realizará en el Hotel Fuente Mayor el domingo 21 de mayo a partir de las  20 horas con un espectáculo imperdible y con la participación de más de 50 modelos y cantantes que ofrecerán su show

⇒Las entradas anticipadas pueden conseguirse a través del número 2622 565401 o de  redes sociales por medio de Pedro Manzano. El costo es de  100 sueños y 150 sueños.

EL ENTRENAMIENTO DE LOS PERROS GUÍA

Según la organización perrosguía.org después de las 4 semanas de edad, a los cachorros se les hacen varias pruebas para examinar sus reacciones a nuevos sonidos, entornos extraños, nuevas experiencias, etc. También aprenden a caminar con correa, sentarse por comando y recoger juguetes. Desde la 12ª semana se observan sus reacciones a vehículos en movimiento, cambios de piso, obstáculos colgantes, obstrucción completa del camino, peatones, etc. Todos los resultados son escritos para llevar un control de cada cachorro.

Una vez que ha sido cuidado por una familia adoptiva, a los 12 meses de edad aproximadamente, el perro debe ingresar a las instalaciones de la Escuela, donde empieza su entrenamiento especializado para llegar a ser un perroguía. En esta etapa, con una duración de 4 meses, el perro aprenderá a obedecer comandos y desobedecerlos de forma inteligente cuando sea necesario. Primero se acostumbra a usar el arnés, indispensable para su trabajo que lo distinguirá de los demás perros. El arnés confeccionado con cuero, lleva una manija metálica cuyas puntas se sujetan a argollas que se prenden del correaje. Esta manija debe ser de unos 45 cm. de largo y es de gran importancia, ya que es el medio de comunicación del perro a su dueño. La persona ciega siente a través del arnés los movimientos que haga el perro guía.

En su adiestramiento, el perro primero aprende a jalar con el arnés puesto, luego tendrá que detenerse en las esquinas de las banquetas para que el invidente no se tropiece cuando suba o baje; después aprenderá a dar vuelta tanto a la derecha como a la izquierda.

Cuando el perro haya aprendido esto adecuadamente, se le enseña a desobedecer inteligentemente. Esta desobediencia inteligente es de vital importancia, ya que en muchas ocasiones el perro guía deberá negarse a obedecer los comandos del invidente para salvaguardar la vida de ambos. El perro además aprende a evadir obstáculos colgantes, aún cuando por su estatura no le afecten directamente, tales como ramas, cables, tubos, sombras comerciales, etc., con los que el invidente podría golpearse la cabeza.Si hay un obstáculo que obstruya toda la banqueta deberá esquivarlo, observar si no circula ningún vehículo por la calle, bajar la acera, pasar el obstáculo, volver a subir y continuar su camino. El perro guía deberá dar siempre suficiente espacio a la persona ciega para que no se tropiece con algún obstáculo.

Lo siguiente que aprende el perro será a subir a transportes públicos, buscar algún lugar vacío para su amo y permanecer quieto, encontrar puertas y escaleras por comando, comportarse en lugares públicos, tales como oficinas, restaurantes, tiendas, auditorios, etc.

Para finalizar, el instructor se vendará los ojos y se guiará con la ayuda del perro. Esta será la prueba que determinará si el perro es apto para el trabajo que desempeñará como perro guía.

 

Fuente:Diariondi

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