El boom de las "fábricas" de ropa en Mendoza

Tienen variedad y venden barato con diferencias que tientan a todos. Sin embargo, desde el sector desconfían de su legalidad

Comprar ropa en Mendoza se está convirtiendo en un verdadero lujo desde que los precios crecieron a la par de la inflación. Las vidrieras muestran cifras tan exorbitantes que la potencial clientela huye despavorida haciendo que el consumo caiga mes a mes.
Entonces, ¿por qué existen algunos locales que parecen ir por la vereda contraria y venden sus prendas a precios realmente irrisorios y muchos más bajos que la competencia?
En Mendoza en los últimos meses abrieron locales autodenominados "fábricas de ropa" que ofrecen un precio de venta al público que parece una broma, pero no lo es. Un jean, por ejemplo, se vende hasta 6 veces más barato que en cualquier otro comercio céntrico e incluso a simple vista ostenta la misma calidad.
Las ofertas son tentadoras.
¿Cómo logran un precio tan competitivo?
Para José Luis, dueño de uno de estos locales ubicados en la calle España, la respuesta es sencilla: "Compramos a una fábrica que hace ropa en Buenos Aires exclusiva para nosotros. Somos cinco o seis comerciantes que nos juntamos y le compramos grandes cantidades, entonces el precio de costo es bajo".
Y agrega: "Aún pagando los impuestos lógicos por tener un local comercial, el precio final para la gente sigue siendo bajo".
La diferencia es aplastante: ofrecen un amplio abanico de prendas para mujer, hombre y niños con precios que sorprenden y, lógicamente, atrae a la gente que busca ahorrar y maximizar el beneficio.
En la práctica, con $1.000 es posible comprar entre tres o cuatro prendas. "Y si llevan más les hacemos un descuento al por mayor" , completó José Luis.
Cuestión de óptica
En Mendoza siempre hubo una gran oferta de precios, sobre todo desde la aparición de los llamados "persas". Sin embargo, desde que se desató la inflación - que marcó en abril un 3,2% impulsada por el fuerte aumento en alimentos y bebidas e indumentarias- la plata cada vez rindió menos a la hora de adquirir ropa.
El alto costo impositivo, los alquileres elevados y el aumento de los servicios son las principales razones por la cual los comerciantes mendocinos no logran repuntar las ventas porque, lógicamente, trasladan estos costos a la etiqueta de sus productos.
Los precios en las fábricas son bastante más bajos.
Incluso, desde la Federación Económica de Mendoza (FEM) advirtieron el cierre de 400 comercios en todo Mendoza en el último año. Los pocos que quedan y que no están pensando en cerrar su local, buscan estrategias para vender lo mínimo e indispensable, como promos 2 x 1 o pago en cuotas sin interés.
Por su parte, en estos nuevos locales "fábricas" esta situación no sucede. Sus dueños aseguran que las ventas "se mueven" bastante y la gente entra al local tentada por los jugosos precios que se ven la vidriera. En promedio, los clientes gastan entre $500-$1.000 y se lleven más de tres prendas que pagan al contado o con débito.
La FEM indicó que cerraron locales en Mendoza por la recesión.
"Me preocupa la proliferación de estos tipos de locales en Mendoza. Venimos hace mucho peleando ante la igualdad de condiciones ante la ley. Ellos tienen ventaja porque la mayoría está en la ilegalidad y por eso pueden vender barato. Hace suponer que hay algo por detrás", aseguró Adolfo Trípodi, presidente de la FEM al analizar las posibles causas de esta desigualad general en los precios de venta al público.
No es posible determinar concretamente cuantos de estos locales han abierto recientemente en Mendoza ya que, según Trípodi, no están asociados a la FEM.
Por su parte, los dueños de estos locales aseguran que están 100% en regla y pagan sus impuestos todos los meses. "Hasta la cartelería pagamos ante la Municipalidad", aseguró José Luis, el dueño de "Micaela".
"Micaela" asegura que vende bastante.
¿Por qué hay precios tan altos en Mendoza?
En esta línea, Trípodi explicó que el precio final de una prenda es una situación compleja ya que se construye en base a múltiples factores que le terminan agregando valor y es el que finalmente paga el cliente.
La carga impositiva que tiene que afrontar el comerciante es una de las causas. Según el titular de la FEM, los impuestos "superan el 40% del precio de venta". A esto hay que sumarle el costo de la logística y distribución (la mayoría de la ropa viene de Buenos Aires), el 3,5% de Ingresos Brutos y el 3,5% de comisión por vender con tarjeta de crédito. Además, hay que tener en cuenta el costo del alquiler del local y el lógico pago a los empleados.
En Mendoza, hay por los menos 5 locales "fábricas".
Todo este cóctel desemboca en los elevados precios que termina teniendo la ropa desde que sale de la fábrica hasta que llega a la vidriera del centro mendocino.
 
Las diferencias entre estos diferentes locales son abismales y cada uno refleja en sus productos la realidad que viven a diario para subsistir de la mejor manera ante un complejo panorama marcado por constantes subas y recesión feroz.
Los locales en el Centro se deshacen en ofertas para atraer clientes.
El consumidor es quien tiene la última palabra y el poder para decidir donde quiere gastar su dinero. Las opciones son muchas.
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