Preocupa en Mendoza que cada vez son más jóvenes los que consumen ansiolíticos

Los profesionales atienden a chicos desde los 14 años que necesitan ayuda medicinal. Las afecciones que prevalecen son el trastorno del sueño, la ansiedad y la depresión.

Si bien no hay estadísticas concretas respecto al consumos de psicofármacos, los especialistas aseguran que en Mendoza han crecido las consultas de jóvenes por trastornos como la ansiedad y la depresión que, en muchos casos, derivan en la ingesta de ansiolíticos.

La Organización Mundial de la Salud ha asegurado, en más de una oportunidad, que los trastornos de ansiedad son un mal que afecta a toda la población, inclusive, la llaman como la epidemia silenciosa del siglo XXI.

 

Frente a esto, Sergio Guizzo, titular del Servicio de Neurología del Hospital del Carmen, refirió a El Sol que hoy los jóvenes son los más vulnerables en este tipo de enfermedades debido a la cantidad de cambios que experimentan durante esa compleja etapa.

Trastornos de sueños, ansiedad y depresión el mal de los jóvenes

El estrés de los exámenes, la necesidad de ser aceptados por un grupo y los problemas y exigencias familiares son algunos de las situaciones a las que se enfrentan todos los adolescentes en su día a día.  "En Mendoza las consultas han aumentado considerablemente. Lo vivimos a diario en los consultorios y, las edades de los enfermos, son cada vez más precoces, ya a los 14 años es común ver jóvenes que necesitan ayuda medicinal para sanar su mal”, dijo Guizzo.

"Hoy hay una fuerte prevalencia del trastorno del sueño, aumentado por el uso desmedido de la tecnología, seguida por la ansiedad y la depresión que se vincula con los parámetros impuestos por la sociedad. Hoy para ser exitosos hay que ser lindos, flacos y altos, de lo conctrario no funcionamos. Todo esto lleva a que los adolescentes consulten más sobre estas patologías que, en muchos casos, terminan medicados para salir adelante”, expresó el médico.

El especialista también aseugró que los mismos jóvenes buscan soluciones rápidas e inmediatas para resolver sus problemas y ahí caen en el alcohol y el consumo de psicofármacos.

"Antes uno notaba estas patologías en los adultos, sobre todo que no podían conciliar el sueño, pero hoy es común ver a chicos jóvenes en los consultorios. Si bien soy reticente a medicarlos hay veces que es necesario porque la ansiedad que presentan es importante”, expresó Guizzo.

Los jóvenes hoy sienten que hay que cumplir ciertas metas impuestas por la sociedad y si no lo logran son fracasados. Eso mismo es lo que hoy los impulsa a ser víctimas de estas patologías que, por ahora, llegaron para quedarse.

Respecto al abordaje que se hace con los jóvenes en cuanto a la medicación que se les da y no caer en la dependencia, Guizzo dijo: "Es un abordaje permanente, no es la idea que ellos continúen con la droga por mucho tiempo ya que, de lo contrario, caen en el acostumbramiento”.

 

El insomnio, la punta del iceberg

Pero no sólo el consumo de psicofármacos ha aumentado en los últimos años, sino que el psiquiatra Manuel Vilapriño también aseguró que el alcohol y las drogas juegan un rol predominante en los días que corren.

"El insomnio o las dificultades de dormir, en general, son la punta del iceberg, lo que represetan es un síntoma de diferentes tipos de problemáticas que están en la base que pueden ser generadas por diferentes patologías como estrés, depresión, ansiedad”, dijo Vilariño.

"Ahí es clave no caer en lo más sencillo y tomar hipnóticos que no siempre respetan la arquitectura del sueño”, concuyó el especialista.

Las ventas de psicofármacos, en alza

Frente a esta realidad planteada por los especialistas, Jorge Jakubson, del Colegio Farmacéutico de Mendoza, refirió que si bien no tienen cifras exactas, sí se nota un incremento en el consumo de ansiolíticos. "Cinco de cada 10 personas consumen psicofármacos para dormir, esa es una realidad que no sólo afecta a las personas mayores sino también a jóvenes”, expresó.

"Hoy la vorágine lleva a que las preocupaciones les quiten el sueño a muchos, el estilo de vida del país lleva a que muchos tengan preocupaciones que antes no existían y eso ha hecho que se apele a la famosa pastillita para conciliar el sueño más rápido y olvidar el problema”, refirió.

Respecto a este punto, el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (Safyb), ha referido en una nota publicada en diario La Nación que entre 2007 y 2016 aumentaron un 53% las ventas de medicamentos para dormir; entre ellos, las benzodiazepinas y otros hipnóticos.

 

Fuente:ElSol

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