Mendoza

Reciben un caso de abuso sexual por día en el hospital Notti

Lo informó una médica del centro asistencial, donde admiten que el abuso contra menores es más frecuente de lo que se cree.

Por tratarse de niñas menores de 14 años que se encuentran atravesando el ingreso a la etapa adolescente, hay que destacar que los embarazos a esta edad son considerados no deseados y de hecho han sido producto de abusos sexuales en su gran mayoría, cometidos por parte de varones que integran el entorno inmediato de la víctima. 

Natalia Curtis es médica ginecóloga del equipo interdisciplinario que recibe los casos de abusos en el Hospital Notti. Desde su experiencia, advierte que como mínimo el servicio recibe entre tres y cuatro interconsultas diarias por casos de maltrato contra niños y niñas. De ellos, asegura Curtis, "al menos uno es por abuso sexual”. 

De acuerdo a la especialista, las víctimas llegan con indicios de violaciones y una vez detectado cada caso se aplican los procedimientos específicos y se efectúa el abordaje desde los aspectos físico, social y psicológico.

"Las secuelas psicológicas y físicas son muy graves y en el caso de las pequeñas que quedan embarazadas los riesgos son numerosos desde el punto de vista de su salud, porque pueden presentar  -entre otros tantos cuadros- desde hipertensión hasta muerte intrauterina”, explica al referirse a las complicaciones físicas que pueden surgir como consecuencia de sobrellevar una gestación a tan temprana edad.

Las secuelas desde el punto de vista psíquico y emocional no son menos graves. Sonia González Herrera, psiquiatra y psicóloga infanto juvenil, recalca que de por sí el abuso reviste un hecho traumático se use o no la violencia por parte del abusador para cometer su objetivo: "A los diez años se atraviesa aún por la infancia y por lo tanto no hay chances de consentir una relación sexual. Siempre es abuso y por lo tanto deja secuelas muy graves y profundas que pueden perdurar toda la vida. La proyección para la maternidad a futuro también puede verse truncada para las  niñas que han atravesado un embarazo en esta etapa”. 

A modo de recomendación al momento de prevenir y detectar de manera oportuna los hechos de abuso que puedan estar siendo vividos por un/a pequeña de la familia, Herrera destaca que es fundamental el rol de la mamá en este sentido, puesto que es ella quien debe estar atenta a las señales de su hija/o.

"Es muy importante el diálogo, enseñarles que su cuerpo es sólo de ellos y de nadie más; que no se puede dejar tocar por nadie por más cercano que sea.

También es clave explicarles que en cualquier caso de que alguien intente tocarlos, el niño o niña tiene que comunicarlo a la mamá”, aconseja, y aclara que el abuso sexual contra menores es mucho más frecuente de lo que se cree. 
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