Vendimia: incorporan asistentes para artistas con discapacidad

Vendimia: incorporan asistentes para artistas con discapacidad
La Fiesta Nacional de la Vendimia sigue generando polémicas que antes, tal vez, no existían. En esta oportunidad, la incorporación de asistentes para que acompañen a los bailarines con discapacidad generó la disconformidad de algunos padres que, en su mayoría, no están de acuerdo con la decisión del Gobierno. La medida se aplica por primera vez y busca reforzar la seguridad de los artistas.
La Secretaría de Cultura junto al Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Deportes y el Consejo Provincial de la Persona con Discapacidad han trabajado especialmente para brindarles todas las condiciones necesarias para su desempeño artístico en nuestra fiesta máxima.
"Se ha avanzado en la inclusión laboral, la equidad y búsqueda de autonomía de las personas con discapacidad que actuarán en el acto central de la Fiesta Nacional de la Vendimia, Constelación del vino”, dijo a El Sol Diego Gareca, Secretario de Cultura.
Prueba piloto
Respecto a la decisión de incorporar a asistentes para que acompañen a los bailarines en sus ensayos y en el desempeño que tendrán en el teatro griego Frank Romero Day, Carlos Riera, asesor legal de la Dirección de Discapacidad, aseguró que se hizo para lograr una mayor seguridad para los artistas.
"Los espacios en el Frank Romero Day son reducidos, sobre todo, donde los chicos deben permanecer para cambiarse o esperar mientras les toca su turno para presentarse en escena, y si a ese sitio además de 16 personas le sumamos la presencia de sus padres (16 personas más) realmente se complica”, manifestó Riera.
De este modo, el asesor legar dijo que en verdad lo que se hizo este año y, teniendo el antecedente del año pasado con la caída de la grúa, es velar por la integridad de los artistas.
"Cinco asistentes fueron contratados, todos especializados en el área de discapacidad. Los mismos acompañarán a los bailarines en todo momento, buscando de esta manera la autonomía de las personas con discapacidad, fundamentalmente de los artistas que estén sobre el escenario, apoyados por estos profesionales y los supervisores del área”, contó Riera.
Los bailarines son todos mayores de 18 años y cumplen un rol fundamental en Constelación del vino. Por su trabajo perciben un sueldo similar al de un bailarín titular, es decir, $18.211,19. Es importante mencionar que los artistas con discapacidad tienen un régimen de figurantes, con períodos de ensayos menores.
"Además los jóvenes cuentan con los servicios de transporte, alimentos, seguro, servicio coordinado de atención inmediata y ambulancia permanente con profesional a cargo; a proveer de los espacios necesarios para que se desplacen autónomamente, sanitarios especiales y ambiente adecuado”, manifestó Riera.
Versiones encontradas y denuncia de por medio
Con respecto a las contrataciones, se mantuvo contacto con los abogados del área de Discapacidad, teniendo en cuenta las modificaciones del nuevo Código Civil y Comercial, que en materia de capacidad e incapacidad es mucho más amplio. Actualmente, el código no habla de capacidad o incapacidad sino que hay un sistema de apoyos diferentes.
Respecto a la incorporación de los asistentes, Riera manifestó que todos los padres estuvieron conformes con la determinación del Gobierno y, de hecho, firmaron contratos en los que expresaban dicha conformidad.
Frente a esto, Guillermo Quintana, padre de Germán, uno de los artistas más antiguos del staff de bailarines con  discapacidad (baila en Vendimia desde el 2003) aseguró: "Si no firmaba el contrato mi hijo no bailaba, fue así de arbitrario. No sólo eso, sino que también le hicieron firmar ese contrato a mi hijo, lo cual es insólito ya que mi hijo padece Síndrome de Down y, por ende, no sabe leer ni escribir”.
El hombre expresó que el modo en que se enteró que Germán había firmado ese papel fue por una charla que compartieron en la que el joven le comentó que le habían hecho firmar un papel. "Le mostré la copia del mío y aseguró que era un papel similar, algo irrisorio”, aseveró Guillermo.
"Todos los días acompaño a mi hijo, el primer bailarín con Síndrome Down que bailó en Vendimia central, a sus ensayos y la impotencia que siento es terrible. Tengo que esperar detrás de una puerta junto al resto de los padres hasta que terminen sus prácticas”, contó Guillermo.
El hombre refirió que protestó por la decisión y la respuesta recibida por parte de Riera, avalado por Alejandro Pelegrina (director de Producción Cultural y Vendimia), fue que se trataba de una prueba piloto. "En caso de que no funcione volvemos a lo tradicional”, le habría dicho.
"Esperan que haya una muerte o un accidente. Es muy rara la decisión que se ha tomado y es preocupante a la vez ya que uno como padre no puede controlar realmente la situación en la que se encuentra su hijo”, refirió.
Finalmente el padre ingidnado aseguró que no parará hasta que la decisión no se revierta ya que la presencia de los progenitores le brindaba tranquilidad y seguridad  a los artistas. "Ahora no tenemos ni idea qué hacen y con quiénes están”, expresó.
Frente a esto Riera manifestó: "La determinación es por el bien de los artistas, por su seguridad y para que logren su propia autonomía. Esto es un trabajo, perciben un sueldo y las condiciones para este año son estas y se deben respetar”.
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