¿A cuánto va a cotizar el dólar a fin de año en la Argentina?

Claramente, responder esa pregunta y estar en lo cierto es muy complejo, pero se pueden tener algunas referencias para monitorear

Poco después de que se conociera la decisión del Consejo de Política Monetaria del 9E de bajar en 0,75 puntos porcentuales la tasa de interés de referencia del mercado, una reducción que no será la última sino que, como se anunció, "será un proceso gradual", entre los agentes económicos, tanto particulares (pequeños inversores, tomadores de créditos hipotecarios con UVA, que deben hacer frente al anticipo y saldo de una operación que se pacta en dólares) como gerentes de empresas que se abocaron a ajustar sus presupuestos, las preguntas inmediatas que se hicieron fueron: ¿y ahora qué va a pasar con el dólar? ¿a cuánto va cotizar el dólar a fin de año?, ¿compro y me cubro, vendo y compro Lebac? ¿Qué hago para proteger los ahorros?

Claramente responder con acierto esas preguntas excede esta columna. Sin embargo, en el análisis no deben faltar los ingredientes claves que determinan el subibaja del tipo de cambio de pesos por dólar y de las tasas de interés, los cuales surgen de los objetivos de política económica que se desprendieron de las exposiciones, muy escuetas, por parte de ministros y el presidente del Banco Central, en la conferencia de prensa del 28 de diciembre, cuando se decidió "recalibrar" la meta de inflación:

1. La tasa de interés no debe estar en un nivel tan alto que conspire contra la reactivación necesaria de la economía para facilitar la baja del déficit fiscal;

2. Evitar el atraso cambiario. El tipo de cambio de pesos por dólar no debe apreciarse tanto que conspire contra la producción nacional, tanto por el lado de la creciente oferta de productos importados, como por el desincentivo a los exportadores y el aliento al consumo fuera del país, como se observa en la temporada récord de turistas argentinos en las playas de países vecinos;

3. La cotización del dólar a futuro;

4. El costo de entrada y salida de una inversión en pesos, a otra en dólares billete, porque el precio de compra a una entidad es hasta 50 centavos por unidad más alto al que luego se obtiene por la venta; o la comisión en el caso de un bono público o privado con cláusula dólar;

5. El cambio de la política de endeudamiento del Gobierno de casi plenamente en dólares, a una combinación con mayor presencia de activos nominados en pesos, para prever cómo serán las presiones a la apreciación del peso vía la competencia con las tasas de las Lebac.

6. El desempeño del comercio exterior a partir de las señales de reactivación del mercado brasileño.
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