Policiales

Prostituía a sus hijas por vino y asado

El aberrante caso se hizo público ayer en la localidad sanjuanina de Sarmiento. Un hombre le entregaba a sus tres hijas menores a sus amigos a cambio de comida y bebida.

Un hombre acusado de violación de una nena de 8 años, identificado como Ramón Sixto Videla (27), esgrimió una curiosa defensa en el juicio en su contra. El sospechoso señaló a un amigo como el entregador de sus tres hijas menores para que sus amigos tuvieran sexo con ellas a cambio de vino y asado. Videla aseguró que él no participaba en esas prácticas pero otros amigos sí aceptaban la aberrante oferta en una vivienda de la localidad sanjuanina de Sarmiento.

Para la fiscal Leticia Ferrón de Rago, quedó clara la lamentable situación que se vivía en esa casa y no creyó que Videla no fuera partícipe. Por eso ayer pidió que lo condenaran a 12 años de cárcel, que se investigue al papá de las nenas y también que los profesionales de la Secretaría Social de la Corte verifiquen si esas niñas aún viven en situación de riesgo.

Y el juez Ernesto Kerman le dio la razón: condenó a 10 años a Videla, ordenó investigar al papá de las nenas y también que se conozca la situación en la que viven, según consigna Diario de Cuyo.

La defensora de Videla, María Noriega, pedirá que la Corte revise el fallo. "Pedí la absolución o que se lo condene por abuso sexual simple, porque el médico que revisó a la nena informó que aún es virgen. Es probable que vayamos a la Corte", dijo ayer.

El hecho se había descubierto el 20 de noviembre de 2015, cuando Videla llegó a la escuela de la nena a buscarla. Una maestra llamó entonces a su padre y éste le confirmó que el daba la autorización, pero la niña se resistió: "no voy a ir con él porque me hace cochinadas", le dijo a las docentes. Ese mismo día Videla quedó preso.

Más tarde, en Cámara Gesell, la menor detalló que todo había empezado en la navidad de 2014 y que cuando era abusada en su propia casa, Videla le decía "sos una prostituta", entre otras groserías. Para las psicólogas, no mentía. 
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