Fue secuestrado y torturado durante dos días por su "amigo"

El acusado, apodado 'Chino' culpaba al menor de haberle sustraído cosas de su casa. Lo maniató, y con un cuchillo le 'raspó' el estómago.

Un chico de 17 años se presentó en la Seccional 11 de Santiago del Estero y denunció que su "amigo" lo mantuvo secuestrado por más de 48 horas, lo ató de pies y manos y le provocó lesiones en el estómago con un cuchillo, mientras lo acusaba de robarle sus pertenencias.

Según revelaron fuentes policiales, el confuso episodio comenzó el pasado sábado, cuando la víctima -O.A.F, residente en el Bº 750 Vivienda- mantuvo una pelea con su abuelo, con quien reside junto a su grupo familiar, y se fue de la casa.

El menor tomó la mala decisión de pedirle ayuda a un amigo -apodado "Chino" M.- residente en el sur de la ciudad. Cuando la víctima se presentó en la casa del acusado, éste le dijo que no había problema y que podía vivir allí unos días.

Mientras conversaban, el menor sacó de entre sus prendas mil pesos en efectivo y se los entregó a su amigo "Chino", pidiéndole que le comprara cocaína. El dueño de casa, tomó el dinero y le contestó que iba a salir por lo que cerraría la puerta de su departamento con llave.

Sin imaginar el calvario que iba a pasar, el adolescente aceptó. Permaneció encerrado más de 48 horas sin salir a la calle y sin comunicarse con nadie porque no tenía celular. Ayer, cerca de las 13.30, el "Chino", regresó a su inmueble.

Al encontrar al menor allí, el acusado comenzó a gritarle preguntándole qué había hecho con sus pertenencias. A lo que el menor no sabía qué responderle, ya que no entendía a qué hacía referencia. Luego le aseguró que él no había tomado nada.

La situación pasó a mayores cuando el "Chino" tomó un cable y ató de pies y manos a la víctima, a quien luego arrojó al suelo para tomarlo a golpes. Al grito de "dónde están las cosas" el acusado apaleaba salvajemente a la víctima.

No conforme con ello, se fue hasta la cocina, tomó un cuchillo y comenzó a "rasparle" el estómago, provocándole graves heridas. Lo lastimó hasta el cansancio y al ver que la víctima no respondía decidió acostarse a dormir.

Esa situación fue aprovechada por el menor, quien se liberó como pudo y por Facebook pidió ayuda a un amigo que fue a rescatarlo y más tarde lo acompañó hasta la policía. El damnificado contó lo sucedido ante los efectivos, pero se negó a ser revisado por el médico de Sanidad.
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