La máquina de controlar jueces mendocinos

Ahora vas a poder ver en la página del Poder Judicial cómo trabajan los jueces de la provincia. También se puede saber cuándo quedará libre un condenado.

La justicia argentina es deficiente y lenta. Los tiempos judiciales son larguísimos, los jueces trabajan medio día y, además, hay poca coordinación.

Por eso, el Poder Judicial mendocino, empujado por el juez de la Suprema Corte José Valerioy funcionarios del gobierno, comenzó a implementar una serie de medidas para agilizar los trámites y hacer más eficiente la organización interna. 

Lo novedoso es que cada movimiento ahora es público y los mendocinos podrán ver y controlar el trabajo de los magistrados.

En la página web del Poder Judicial se puede ver la agenda de audiencias. Allí se puede buscar por juez o por fiscal e incluso por imputado y hacer el seguimiento de las instancias orales que dedica cada magistrado. Y lo que se ve hasta ahora no los deja muy bien parados porque la mayoría de ellos fijan las audiencias en la mañana, cuando deberían hacerlo durante todo el día. Sobre todo, al reprogramar las audiencias que fracasan.


Los jueces no tienen un horario de trabajo, ellos deben cumplir con una productividad, es decir, deberían mantener al día los tramites de sus juzgados. Por eso, si un magistrado sólo destina la mañana para las audiencias, es claro que los expedientes se le irán acumulando. 

En cambio, los fiscales tienen que pedir la audiencia en un lapso de 10 días hábiles pero, como dependen del juez, este tiempo se alarga hasta pasados los cien días y, aunque no son la mayoría, (el promedio es de entre 40 y 50 días) eso va contra las garantías procesales. 

"La idea es que la agenda la fije la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) y no los mismos jueces, porque lo que busca el gobierno es poner la lupa sobre el Poder Judicial para que se dé buen servicio de justicia", explicó el subsecretario de Justicia, Marcelo D'Agostino. 


Marcelo D'Agostino pone la lupa en el funcionamiento de la justicia
Con esta información, cualquier persona que tenga un proceso judicial en marcha y que vea que su causa no avanza, tiene ahora pruebas fehacientes para reclamar a la Corte sobre la eficiencia del juzgado que le tocó y hasta se puede llegar a pedir su destitución. No es poca cosa.

El error que costó una vida y la calculadora de condenas

En enero de este año, Horacio Rodríguez robó un auto y, en la huida, atropelló a una mujer con su pequeño hijo. La joven murió y el niño de un año y medio perdió un pie.

Fue el mismo D'Agostino quien denunció en ese momento que Rodríguez debería haber estado preso. Sin embargo, un error en los cómputos de su condena le había otorgado la libertad antes de tiempo. 


Horacio Rodríguez obtuvo la libertad tres años antes de tiempo
Es que los cómputos para acceder a los beneficios de libertad los hacían los secretarios de los jueces de ejecución, y en este caso se calculó mal. Por eso, por una vida perdida y un niño que quedó lisiado de por vida, otra de las iniciativas fue hacer una calculadora de condenas. 

Ahora los secretarios no tendrán que sacar más cuentas. Sólo tienen que poner los datos en el apartado "Cálculo de Penas" y el sistema dirá cuándo el condenado podrá pedir la condicional. 

"Con esto no sólo se achican las posibilidades de error sino que también sirve para cualquier persona que fue víctima y que pueda saber cuándo la persona que cometió un delito contra ella puede quedar en libertad", explicó D'Agostino. 

La transparencia es sin dudas, una de las grandes aliadas de la democracia. Pero para que sirva, todos los ciudadanos debemos mirar bien, ejercer el control, y exigir dónde y a quién corresponde. Hagamos uso de esta herramienta. 
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